La obra magna del ferrocarril longitudinal

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La pobreza en Chile ocasionada por la guerra de la Independencia y después por los disturbios políticos que siguieron inherentes a los países que se inician en la vida libre, mantuvo tanto al erario nacional, como la fortuna privada, en un estado tan estrecho que hacia imposible todo adelanto material. Fueron los descubrimientos mineros que vinieron a salvarnos y uno de ellos fue Agua Amarga en 1811 y otro de plata como Vizcachitas, en el entonces partido de Huasco y otros a nivel nacional, tales como Tamaya, Arqueros, Chañarcillo y tantos otros que marcaron para nuestro país, la hora de su primer resurgimiento. De la alta producción minera, nació el interés de contar con un ferrocarril longitudinal desde La Calera al norte de Chile, fue una operación perseguida por el gobierno de Chile desde hacía muchos años.

Fue a primera hora de la mañana del domingo 23 de noviembre de 1913 que partió el tren especial con la comitiva ministerial hacia el kilometro 118, en Yerbas Buenas, lo que es hoy Incahuasi, al norte de La Serena, y sur de Vallenar, donde se efectuó la unión de los rieles de las secciones norte y sur. El tren venía profundamente engalanado y partió en medio de los acordes de una banda de músicos y vítores del pueblo que se había congregado en la estación.

Por su parte, las comitivas vallenarinas y copiapinasdebieron esperar por tres horas la llegada del tren oficial, ya que, salieron antes de las 7 de la mañana desde Vallenar llegando a Yerbas Buenas a las 11:30, antes del mediodía, en tanto que el tren oficial llego a las 14:00 horas, donde viajaron y se hicieron presente junto a las autoridades, los mas caracterizados vecinos, donde se unieron los rieles con un clavo de oro.

Esta inauguración de hace 109 años despertó la vida de todos el cual traía un gran porvenir a la minería y agricultura del valle del Huasco, dando así la salida considerable en el trafico de animales, azúcar, harinas, cervezas, diferentes mercaderías y la grandísima importancia para el envió de todos los productos mineros y agrícolas, tales como forraje, cereales, carbón, leña, algarrobillas y pacules para las tintas.

La construcción e inauguración del ferrocarril de aquel 23 de noviembre de 1913 fue una obra trascendental para la seguridad y el desarrollo del país y de nuestro valle del Huasco, a lo que la prensa denomino “La obra magna del ferrocarril longitudinal”.

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