La temporada estival trae diversas actividades al aire libre para que disfruten grandes y chicos. Sin embargo, es necesario estaralertas en caso que un visitante no deseada, como una abeja, araña o medusa llega a picarnos.
El verano es el periodo perfecto para desarrollar diversasactividades al aire libre y estar en contacto con la naturaleza, yasea subiendo cerros, caminando por un bosque, tomando sol enla playa o nadando en un lago. Sin embargo, es importantetambién tener conocimiento que en algunas de estas situacionespueden aparecer insectos u otros seres vivos que puedeninteractuar con nuestra piel y generarnos una picadura. Por lo mismo, a continuación te entregaremos algunos datos sobre quéhacer en diversos casos.
Atención al aire libre con las abejas y arañas
Tanto las picaduras de abeja como las mordeduras de araña suelen tener síntomas muy similares inicialmente. Javiera Otero, pediatra de consultas y del servicio de urgencia de Clínica Las Condes, comenta que una reacción normal sería: dolor inmediato, sensación de quemazón o ardor, enrojecimiento e hinchazón de la zona la cual puede progresar en las 48 horas siguientes, y picazón. La mejor forma de diferenciarlas es poder identificar al insecto o arácnido en el momento de la picadura, en el caso de una picadura de abeja se puede observar el aguijón que deja tras picar, y en el caso de una araña a veces pueden observar dos puntos que pueden corresponder a la mordedura.
Para manejar cada uno de estos casos, la especialista comparte sus recomendaciones:
Medusas: un visitante no grato en nuestras playas
En algunas zonas del país suelen aparecer medusas y fragata portuguesa; un clásico del verano.
Y si bien no suelen acercarse a las personas, si se entra en contacto con ellas -incluso estando muertas- sus tentáculos largos pueden inyectar el veneno de miles de aguijones punzantes microscópicos.
“La mayoría de las picaduras de medusa provoca dolor instantáneo y marcas de inflamación en la piel. En algunos casos aparecen síntomas sistémicos como gastrointestinales, náuseas, dolor abdominal, vómitos y síntomas neuromusculares como calambres, espasmos e, incluso, afecciones cardiopulmonares como arritmias o broncoespasmos”, explica el médico Francisco Marino, jefe de Urgencias de Clínica Las Condes.
Por lo mismo la recomendación es no tocarlas ni tampoco los restos de masas trasparentes que puedan estar en la arena porque las células urticantes de sus tentáculos pueden seguir activas. En el caso de entrar en contacto, lavar con abundante agua tibia, intentando extraer los restos con guantes y pinzas. Luego dejar sumergida la extremidad en el agua tibia para calmar el dolor y acudir a urgencias.
Los doctores explican que, con la información adecuada y medidas preventivas claras, es posible minimizar los riesgos y disfrutar de actividades al aire libre de manera segura. “Siempre es recomendable buscar ayuda médica si las reacciones a las picaduras ya sean de medusa, abeja o araña, sean inusuales o lospacientes presenten algún tipo de signos de alarma”, manifiestan.
