Un mes y medio después que Atacama fuera declarada como zona de emergencia agrícola por la escasez hídrica, los crianceros reconocen que la problemática se ha agudizado con el estallido social que se vive a nivel nacional, temiendo que la zona de emergencia que los afecta deje de ser prioritaria.
Al respecto, Jorge Free, presidente de los crianceros de Vallenar, enfatizó al Diario de Atacama que “para la mayoría de los crianceros del Huasco que viven de la cabra, ya que produce el queso, abono y carne, este año particularmente ha habido mucha pérdida y muerte de ganado (…) Con la situación social y desde que se declaró zona de emergencia los precios han subido de a poco, y si antes comprábamos el forraje a $4.000, hoy nos cuesta $8.000”.
Igualmente, el presidente del Club de Rodeo de
Copiapó, Patricio Bassi, precisó que “la falta de alimento para nuestros
animales, principalmente caballos que criamos dentro de pesebreras, ha estado
escaseando las últimas semanas debido a las protestas que han impedido que los
camiones que proveen la comida no puedan llegar a las sucursales de venta”.
Por
su parte, el seremi de Agricultura, Patricio Araya, comentó sobre la situación
que “permanentemente e independiente a que se haya decretado zona de emergencia
hídrica, hemos trabajado en apoyo de los crianceros, principalmente con la
entrega de forraje (…) a la actualidad tenemos 470 familias de crianceros que
han sido afectados por esta emergencia, idealmente en las comunas de Freirina y
Vallenar, en donde nos encontramos en la última etapa para concretar lo que en
un principio eran 320 familias catastradas”.
