
El día que entró herido y lesionado el dirigente del movimiento ambiental del Huasco, Jahir Rojas, luego de haber sido presumiblemente golpeado por guardias de Agrosuper, el hospital del Huasco se vio convulsionado por la presencia del freirinense.
¿Por qué se preguntará usted?. El ministro de Salud, Jaime Mañalich, estaba solicitando que el dirigente fuera trasladado inmediatamente a Santiago por un helicóptero de Carabineros apostado en el aeródromo de Vallenar. ¿Las causas?, no se saben.
Sin embargo, desde el recinto médico se opusieron. A través de llamados telefónicos y video conferencias, Mañalich solicitaba que Rojas fuera derivado a Santiago, pero el doctor de la UTI, de apellido Crespo se negó a esta determinación. Según fuentes del hospital, Crespo manifestaba que hace dos semanas que se tenía un bebé que se encontraba bastante grave y con un estado más delicado que el del joven, en relación a las contusiones, y heridas de cráneo que presentaba Rojas, por lo que a su juicio, no era necesario derivar con urgencia al muchacho a la capital.
Los argumentos de Crespo, fueron quizás más fuertes y se debió enviar a Rojas a Coquimbo, donde hasta hoy se encuentra mejorando y evolucionando positivamente.
