Al borde de pasar en primera vuelta quedó Michelle Bachellet en las presidenciales de Chile, una elección que como pocas veces antes, demanda una fuerte atención política en San Juan por las cosas que hay en juego: ni más ni menos que dos de los emprendimientos más estratégicos de los últimos tiempos- ambos binacionales-, la mina Pascua-lama y el túnel internacional.
Entre el abanico de opciones, hubo candidatos más y menos proclives a impulsar estos dos puntos de altísimo interés sanjuanino. Y entre ellos, la más conveniente es quien acaba de quedar a un peldaño de volver a la Moneda, apenas por encima de su contendiente en la segunda vuelta el mes próximo, la coquimbana Evelyn Matthei.
De hecho, durante la campaña fue Bachellet la que recibió los dardos envenenados de parte del gobierno de Sebastián Piñera por su respaldo a Pascua-Lama. En pleno episodio ambiental que le costó a Barrick poner marcha atrás en el gigante binacional, desde el gobierno central machacaron sin decirlo sobre la candidata y ex presidenta porque fue ella quien otorgó los permisos ambientales que estaban siendo comprometidos.
Bachellet fue quien avanzó decisivamente en el emprendimiento minero durante su gestión, y se lo estaban facturando. Pero finalmente, si ese embate tuvo la pretensión de bajarle el poder electoral, poco resultado es el que tuvo: a candidata de la Nueva Mayoría no sólo arrasó en todo el país sino que también lo hizo con un resultado histórico en la IV Región, con 60% a favor contra 30% del oficialismo.
Para ésta campaña, Bachellet se limitó a sostener que, todo dentro de la legislación ambiental, si Barick cumple las normas ella lo apoyaría y si no lo hace, no lo haría. Prácticamente lo mismo que ensayó la derechista Matthei. En cambio, el joven Marco Enriquez Ominami –quien pintaba para pelearle a Mathei el derecho de ir a segunda vuelta pero terminó muy lejos con apenas el 10% de los votos- había postulado un rotundo cierre para la mina binacional bajo el argumento de una ley de protección de los glaciares en todo el país. ME-O (como se reconoce) había sido la gran aparición en las últimas presidenciales, en las que capturó el 20% de los votos, pero ahora perdió poder electoral.
En cuanto al túnel por Agua Negra, las dos candidatas que dirimirán en el ballotage el 15 de diciembre son las que mejor se pronunciaron sobre la obra. Incluso Matthei, una ciudadana de la zona, incluyó al túnel como uno de los 7 puntos de la propuesta que formuló como candidata presidencia la región de La Serena y Coquimbo. Y agregó frases contundentes sobre la necesidad de avanzar con la obra, más allá de haber visitado varias veces San Juan como integrante del Comité de Integración.
Bachellet, por su parte, no sólo avaló el túnel –cuestión indispensable para un país con decisiones centralistas- sino que además había recibido en febrero de 2008 al gobernador Gioja en su despacho de la Moneda, cuando era presidenta de la Nación. Ese día estuvo el gobernador presentándole el inminente plan de la EBITAN (Ente Binacional del Túnel por Agua Negra), el mismo que ahora ya está casi en etapa de licitación internacional. Es decir que la muy posible nueva presidenta chilena está muy al tanto de la obra que cuesta alrededor de U$S 1,200 millones.
El otro punto de interés para la provincia de estas elecciones presidenciales fue el resultado en la IV Región limítrofe con San Juan, con la cual se mantienen crecientes relaciones políticas. Es que allí, el saldo fue muy negativo para el oficialismo, que perdió bancas en el senado y en diputados y quedó en su mínimo histórico desde el regreso de la democracia.
De igual manera, no todas fueron malas en el sector. Porque Sergio Gahona, un ex intendente de la región designado por el presidente Piñera, fue electo diputado. Ya lo había intentado cuando era intendente y no lo había conseguido este apreciado amigo del gobernador José Luis Gioja.
Fuente: Tiempo de San Juan
