La minera canadiense Barrick Gold, titular del proyecto aurífero Pascua-Lama, anunció que se atrasará nuevamente el envío de las modificaciones a su plan de manejo de aguas.
Si en junio de 2013 la empresa aseguraba que enviaría al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) los cambios a su plan de manejo de aguas en diciembre de 2014 y un año después se postergó hasta marzo de 2015, ayer Barrick aseguró que en junio de este año enviarán el documento.
«Presentaremos nuestra solicitud para un nuevo sistema a más tardar en junio, y se espera que la gestión de permisos demore 2 años. En el intertanto, estamos trabajando para minimizar los costos de mantener el activo», indicó la minera.
Cabe recordar que el proyecto minero de Barrick permanece detenido por órdenes de la justicia y el regulador ambiental por no cumplir con el sistema de manejo de aguas que estaba contemplado en su permiso ambiental. Esto derivó en una serie de retrasos al proyecto -cuya entrada en operación inicialmente estaba prevista para 2014- y costos adicionales, que originó que la directiva decidiera paralizar la construcción de la iniciativa en octubre de 2013.
Frente a esto, ayer desde Barrick remarcaron que aún la construcción del proyecto no está garantizada, ya que dependerá de su rentabilidad. «Si el plan está alineado con nuestros objetivos de distribución de capital y demuestra retornos aceptables del capital invertido de al menos 15% una vez que tengamos los permisos y un plan de construcción definitivo, consideraremos retomar la construcción de Pascua-Lama», dijeron.
Para este año, Barrick anticipa gastos de aproximadamente US$170-190 millones para el proyecto, lo que se desglosa en US$140-150 millones en costos de cuidado y mantenimiento, incluyendo costos del sistema de manejo de agua, y aproximadamente US$30 a 40 millones para otros costos del proyecto, lo que incorpora aquéllos relacionados con obligaciones de permisos tanto en Argentina como en Chile.
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