Dos mujeres de la provincia del Huasco se encuentran entre las reconocidas dentro de los 100 Líderes Mayores a nivel nacional, que organiza El Mercurio, Fundación Conecta Mayor UC y la Pontificia Universidad Católica de Chile, y que cuenta con la participación de TVN y T13 Radio.
Se trata de Emeteria Ardiles de Alto del Carmen y de Guillermina Araya de Huasco, quienes destacan entre destacados lideres y figuras nacionales.
Tras una convocatoria online y abierta, lanzada en octubre por el mes en que se conmemora a las personas mayores, la primera versión de 100 Líderes Mayores recibió casi 800 postulaciones para un total de 353 candidatos, muchos de ellos con decenas de nominaciones. El alto número de postulaciones y representación de las distintas áreas de impacto a lo largo de todo el país dio cuenta del interés de la ciudadanía por reconocer a aquellas personas mayores que con experiencia, conocimiento y pasión contribuyen activamente al progreso del país y lideran cambios sociales. Los seleccionados son personas diversas entre 75 y 100 años de edad que destacan en áreas claves para el desarrollo, tales como Academia, investigación, humanidades, ciencia y tecnología; Artes, cultura y Comunicaciones; Oficios tradicionales, emprendimiento, innovación y empresas; Salud y deporte, y Social, comunitaria y política.
Emeteria Ardiles, la reconocida artesana de Alto del Carmen es conocida como la reina del telar palo plantado, técnica ancestral de textilería indígena de gran valor patrimonial. Desde hace más de 20 años trabaja con un grupo de mujeres para preservar y transmitir su conocimiento. Trabajó como ayudante partera y constructora de chozas ancestrales. En 2020 publicó su libro “Los secretos de doña Emeteria”, junto a la Municipalidad de Alto del Carmen, que plasma su vida y conocimientos sobre medicina y recetas naturales y que ya tiene una tercera edición. Fue reconocida en 2019 como Tesoro Vivo de la Humanidad y en 2016 como reina diaguita
La otra reconocida es Guillermina Araya de Huasco, quien amuy temprana edad llegó a trabajar a Caleta Angosta, la parte costera de la comuna de Huasco. Sus cercanos la destacan por ser una mujer resiliente y esforzada que trabajó de minera, costurera, panadera y lavandera, educando sola a sus cuatro hijos y seis nietos, todos universitarios. A pesar de las adversidades, a sus 91 años se desempeña en la extracción del alga marina “huiro” y vive en la misma caleta, siendo una persona admirada por su comunidad y todos quienes la conocen. El único reconocimiento, y el más importante para ella, fue el de “mejor mamá” año tras año, en la escuela de sus hijos en Vallenar.
