La Esta actividad extractivista arrasa los bosques de algas que es el hábitat de muchísimas especies marinas, como peces de roca, ya desaparecidos y al borde de la extinción o ya extinto en algunas áreas. Estos bosques de algas son también el hábitat de los estados larvales de muchísimos organismos marinos y al ser arrasados por esta masiva actividad inescrupulosa condenan a la desaparición de la fauna marina transformando nuestra costa en un mar esteril y muerto.
Como si esto fuera poco, el enclave depredador está instalado en medio de un parque nacional, en un área silvestre que debe ser protegida. Centenares de veces hemos visto los ataques de perros asociados a estas ocupaciones sobre guanacos, por ejemplo.
Un poco de crítica de los divulgadores de noticias es necesario, una edición mínima, al menos un intento de relacionar eventos publicados anteriormente con nuevos eventos. Por un lado ¡tenemos parque nacional!, ¡protejemos la naturaleza! ¡fiscalizacion de la armada! y por otro: entregamos barretas, carretillas e impulsamos asentamientos extractivistas dentro de un parque nacional.
También, parece incoherente que el estado por un lado intente proteger y por otro lado el mismo estado fomenta la destrucción de la naturaleza con actividades sin regulación ambiental.
Triste noticia hoy en el noticiero del Huasco
Marcelo Rosas
Dr.(c) Sistemática y Biodiversidad
Lic. Biología, Magister en Botánica
Laboratorio BIOMAS-IEB
Universidad de Concepción, Chile
