SAYEN, de acuerdo a lo señalado por nuestra entrevistada, esuna palabra que viene del mapudungun y que significa “mujer de gran corazón”, y así es Patricia, una mujer de gran corazón, quien llega desde Los Andes a Freirina como profesional del programa “Servicio País” y se queda en estas tierras huasquinas, primero buscando su “gracia” y tras descubrirla poniéndola en práctica, es decir, dedicándose a través de las plantas a “sanar” a quienes lo requieran.
“Yo, cuando llegué a Freirina, a la región de Atacama, llegué como servicio país ya como profesional y recuerdo que me tocó trabajar con muchas mujeres de acá de la comuna.Recuerdo estar con un grupo de mujeres trabajando el tema del empoderamiento femenino y todas las mujeres, tenían una habilidad, un oficio, ellas todas manejaban algo con quéemprender, entonces cuando yo estaba dando este taller, una de ellas me dice, señorita, y ¿cuál es su “gracia”?. Yo la miré y le dije, yo soy trabajadora social de profesión, entonces me dice: no, pero yo me refiero a alguna habilidad innata que tengas, entonces yo le digo, bueno… empecé a redescubrir en mí que cuál era mi habilidad que me apasionaba, qué me gustaba y fui a los orígenes, a mis raíces, de mis abuelas, yo creo que esa cercanía con las plantas medicinales con las hierbas, con los remedios naturales y de ahí empezó, empezó todo a unirse”.
Patricia nos indica que fue en su familia donde hizo esa “conexión”, “Fue una unión, una cohesión de varias personas. Entonces sí había una habilidad que estaba relacionada justamente a este contacto a esta cercanía con las plantas, con las flores, con los árboles, con la naturaleza y ahí nace todo”, sostiene.
Su abuela materna fue clave en todo este proceso, y no duda en mencionarla ya que en sus recuerdos de infancia yacen los “hilos” que la vincularon con lo medicinal: “ella se llama Minta, ella siempre nos curó con plantas, que ya tenía, vivía en un lugar muy parecido a este, con muchos árboles, con muchas hierbas. Cuando uno se enfermaba de la “guatita”, ella tenía jarabes preparados, o sea, yo tengo esas imágenes que ella iba a una bodega que tenía donde, claro, yo ahora voy comprendiendo muchos elementos, que es una sala oscura donde había hierbas, había, no sé: ajos, cebollas colgadas, habían unas botellas grandes también macerando con azúcar, mucha hierba, entonces ella vertía este líquido y nos daba cucharadas de remedio que eran naturales”, “Otra vez me acuerdo que estábamos muy nerviosos con mis primos y ella también, pues arrancó un poco de Melisa que tenía en el huerto y nos hizo mascar a todos la melisa y que escupiéramos la hierba, entonces ya nos decía que eso nos iba a calmar y claro, claro que nos calmó.
LAS CALÉNDULAS
La naturaleza en sí es perfecta, sentencia Patricia, y por ello los ciclos, los procesos son claves en su emprendimiento, nada es al azar, todo tiene su tiempo y su espacio y la fito-cosmética tiene mucho de ello. Sayen ha desarrollado productos estrella: cremas cicatrizantes y una crema facial que va de maravillas en base a caléndulas principalmente, y en este proceso de producción Patricia hace su propia analogía: “había un ciclo en las vidas de las personas, como también de la naturaleza. Entonces dije: si yo voy a hacer un producto, yo creo que sea elaborado por mí y que sea con plantas que tienen una conexión conmigo también y ahí hay un trabajo colaborativo, o sea, yo siempre les digo a las caléndulas: Vengo a trabajar para ustedes o les voy a cantar una canción, porque yo sé que ya están vivas, nos están escuchando y también nos sienten. Entonces claro que respeto mucho los tiempos que necesita una planta y en este caso como trabajo con las caléndulas, también tienen un proceso de florecer, de semillar, también hay que limpiar el espacio, mover la tierra osea que vuelva a florecer, esa semilla que vuelva a crecer y eso es todo un tiempo, entonces hay un tiempo que es respetado porque también hay un tema con eso, que no es una fábrica” puntualiza.
La principal propiedad de la caléndula es que es cicatrizante, tiene beneficios internos y externos, es antinflamatoria, deforma externa también es aclarante, lo que significa que es fotosensible. Ayuda mucho a problemas que son internos, nos comenta Patricia. “Cuando uno está en un taller de cosmética o en un taller de herbolaria, se genera la alquimia porque hay muchos elementos en este laboratorio natural, tenemos condimentos que son extraídos de la tierra como las arcillas, las micas, que son los colores que usamos para crear los bálsamos labiales. Ahora estoy creando unas sombras de ojos, rubor, esas micas salen de la tierra, tenemos el fuego como elemento, tenemos las aguas que son los hidrolatos y todo eso tiene un proceso” subraya.
Para contactarse con Sayen, fito-cósmetica a base de caléndulas, aloe vera y aromaterapia, lo puedes hacer a través de sus redes sociales en Instagram como @sayen_plantasquesanan o al whatsapp +56976614269.
