La provincia del Huasco es una zona que está en permanente “reactivación” de su economía y procesos productivos, y en la cual, las autoridades cada cierto tiempo ponen mayor énfasis para buscar soluciones y alternativas y poder reflotar.
Territorio que no solo pretende una reactivación en la parte económica, sino que igualmente busca reivindicación por ser calificada por agrupaciones ambientales como “zona de sacrificios”, por lo que la situación debe ser tratada con respuestas que satisfagan a todos los involucrados.
Hace unos días, el presidente de Corproa en Atacama, Juan José Ronsecco,
advirtió que Chile presenta signos de estancamiento en su economía, en un contexto de bajo crecimiento, deuda elevada y escasa inversión internacional, según los informes recientes del Banco Mundial. Recordó que el ministro de Hacienda, Mario Marcel, en su participación en las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del propio Banco Mundial, también reconoció que la situación actual de la economía mundial es “compleja” y que la incertidumbre es “muy alta”.
Ronsecco destacó que la Macrozona Norte es un territorio clave para Chile, impulsado principalmente por sectores estratégicos como la minería y la energía. Sin embargo, advirtió que, de acuerdo con información preliminar del Banco Central, la Región de Atacama creció apenas un 1,1% según el PIB Regional de 2024, una cifra que considera preocupante. Frente a este escenario, subrayó que la inversión es fundamental para corregir y acelerar el crecimiento.
PROYECTOS
El dirigente explicó que Atacama posee una cartera de proyectos en distintos estados de desarrollo, con cerca de 40 iniciativas «En Calificación» ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). Enfatizó que la importancia de estos proyectos no solo radica en la inversión directa en el territorio, sino también en su potencial para generar empleo local. Como ejemplo, mencionó que las 17 iniciativas «En Calificación» en la provincia del Huasco promedian la generación de tres mil puestos de trabajo durante la etapa de construcción, lo que resulta especialmente relevante considerando que la tasa de desempleo regional se situó en 8,5% en el trimestre móvil diciembre 2024 – febrero 2025, cifra levemente superior al promedio nacional.
Por ello, Ronsecco consideró fundamental que las instituciones cumplan cabalmente su rol. Indicó que el SEA cuenta con las herramientas necesarias para realizar un análisis riguroso de los proyectos, considerando sus impactos y las medidas de mitigación correspondientes. En ese sentido, advirtió que coartar o detener iniciativas antes de que este análisis concluya solo genera incertidumbre, un «enemigo declarado de la inversión».
Asimismo, recalcó que la importante cartera de proyectos «En Calificación» representa un potencial de crecimiento y empleo que Atacama necesita, y que el proceso institucional es el camino para que esta inversión potencial se convierta en desarrollo real para la región.
Pensando en las próximas generaciones de atacameños, Ronsecco sostuvo que es necesario que las inversiones se materialicen de forma responsable. Para ello, consideró imperativo fortalecer el papel técnico de las instituciones evaluadoras, más allá del entramado burocrático de la “permisología” que, a su juicio, debe ser solucionado. Finalmente, subrayó que un análisis técnico sólido es la garantía para que el desarrollo sea sostenible, sustentable, positivo para todos y, además, la «llave maestra» contra la incertidumbre.
