A 48 horas de un nuevo cambio de mando, en donde el Presidente Gabriel Boric hará entrega de la banda presidencial al Presidente electo, José Antonio Kast, la provincia del Huasco no se queda ajeno a este acto republicano y el miércoles deberá realizarse el nuevo cambio de mando en la Delegación Presidencial Provincial del Huasco, donde la actual delegada Karina Zárate Rodríguez hará entrega, hasta ahora, a un nombre que aún no se da a conocer y que levanta preocupación por la demora en la entrega del nuevo sucesor. Sin embargo, El Noticiero del Huasco, conversó con la actual delegada y se realizó un balance de la gestión realizada.
Desde su llegada al cargo en diciembre de 2023, ¿cuáles han sido las prioridades estratégicas de su gestión y cómo evalúa los avances logrados hasta la fecha?
Desde el primer día asumí esta responsabilidad con tres prioridades claras: fortalecer la seguridad, acercar el Estado a los territorios y contribuir en la gestión de proyectos importantes para la provincia del Huasco.
Mi sello, como trabajadora social y vallenarina, ha sido estar en terreno. No creo en una gestión de oficina; creo en escuchar directamente a las juntas de vecinos, comunidades indígenas, dirigentes sociales y adultos mayores. Hemos avanzado en coordinación interinstitucional, en mejorar la presencia de servicios públicos en sectores rurales y en dar seguimiento a compromisos que por años estuvieron pendientes.
Siempre se puede hacer más, pero siento que hemos logrado instalar una forma de trabajo más cercana y articulada.
¿Qué lecciones ha dejado este período de despliegue en terreno respecto a las necesidades reales de las comunidades rurales y urbanas de la provincia?
La principal lección es que las necesidades no son homogéneas. No es lo mismo una localidad rural cordillerana que un barrio urbano de Vallenar.
En el mundo rural, la conectividad, el acceso a servicios básicos y la presencia periódica del Estado son fundamentales. En lo urbano, la seguridad y la recuperación de espacios públicos aparecen con mucha fuerza.
Pero hay algo común: las personas quieren ser escuchadas. Muchas veces más que grandes anuncios, lo que se necesita es gestión, seguimiento y respuesta concreta.
¿Qué desafíos considera que persisten para asegurar una gestión más cercana, descentralizada y efectiva del Estado en la provincia?
El gran desafío es profundizar la descentralización real. Muchas decisiones aún se toman en niveles centrales y eso retrasa soluciones.
También debemos seguir fortaleciendo la coordinación entre servicios públicos. Cuando el Estado trabaja de manera fragmentada, la comunidad lo percibe como ausencia. Cuando actuamos coordinadamente, la respuesta es mucho más efectiva.
Y por supuesto, debemos seguir avanzando en presencia territorial permanente, especialmente en sectores apartados.
¿Cuáles son los principales conflictos sociales, ambientales o de mediación pública que no pudieron tener solución durante su gestión?
Existen conflictos históricos en la provincia que no se resuelven en pocos meses. Algunos temas ambientales vinculados a proyectos productivos, situaciones de tensión social por empleo o acceso a servicios, requieren procesos largos de diálogo.
Mi compromiso siempre fue mediar, abrir espacios de conversación, acercar posiciones y garantizar que todas las partes fueran escuchadas. No todos los conflictos alcanzaron una solución definitiva, pero sí logramos instalar mesas de trabajo y evitar escaladas mayores, lo que es un avance significativo.
¿Qué mecanismos se están impulsando para asegurar que obras de infraestructura – como espacios públicos o servicios básicos – se mantengan sostenibles y respondiendo a las necesidades reales de la gente?
Hoy no basta con inaugurar obras; debemos asegurar su mantención y pertinencia.
Hemos impulsado coordinación con municipios, servicios sectoriales y organizaciones comunitarias para que los proyectos nazcan desde las necesidades reales del territorio. Nuestro mayor esfuerzo estuvo en promover la participación ciudadana previa a la ejecución, para evitar que se construyan obras que luego no respondan a la demanda real de la comunidad.
La sostenibilidad también implica planificación y responsabilidad presupuestaria.
¿Cuál es el balance tras el traspaso al Ministerio de Seguridad Pública. ¿Ha cambiado la percepción? ¿Cómo se mejora?
Si bien la función pasó a depender del Ministerio de Seguridad, durante nuestra gestión fortalecimos la coordinación, a través de los consejos comunales de seguridad pública y comité provincial con Carabineros de Chile, la Policía de Investigaciones, la Armada, Gendarmería y los municipios.
La percepción de seguridad es un desafío nacional y no cambia de un día para otro. Sin embargo, hemos trabajado en operativos focalizados, recuperación de espacios públicos y prevención.
Para mejorar la percepción se requiere presencia policial, prevención situacional, organización comunitaria y continuidad en las políticas públicas. Es un trabajo integral.
¿En qué está la construcción del retén de población Rafael Torrebanca y el cuartel de la PDI en Vallenar?
En cuanto al retén de la población Rafael Torrebanca, logramos avanzar en algo que por mucho tiempo estuvo detenido: destrabar actos administrativos que impedían avanzar. Hoy el terreno ya se encuentra traspasado a Carabineros de Chile y actualmente se está trabajando en el desarrollo del diseño del proyecto. Una vez finalizada esa etapa, se podrá presentar para su financiamiento y ejecución.
Respecto al cuartel de la Policía de Investigaciones en Vallenar, el proyecto ya cuenta con sus aspectos administrativos prácticamente resueltos. Durante el proceso se detectó un ajuste pendiente en el diseño, específicamente en el diseño eléctrico, lo que generó un retraso menor. Hoy ese tema ya está resuelto y la expectativa es que durante este año pueda comenzar la construcción, lo que sería una muy buena noticia para la seguridad y para el fortalecimiento de la presencia institucional en la provincia. Sabemos que ambos proyectos son muy importantes para la comunidad de Vallenar, por lo que seguiremos impulsando todas las gestiones necesarias para que puedan concretarse.
¿Qué evaluación hace de su propia gestión y qué quisiera que la comunidad recuerde?
Más que evaluarme yo, creo que es la comunidad quien debe hacerlo. Pero puedo decir con tranquilidad que trabajé con convicción, honestidad y profundo amor por esta tierra.
Me gustaría que recuerden que hubo una delegada que caminó los barrios, que estuvo en los sectores rurales, que escuchó y que gestionó. Soy hija de la provincia del Huasco y mi compromiso siempre fue estar al servicio de su gente.
¿Qué mensaje tiene para quienes sienten que aún falta por avanzar?
Les digo que tienen razón en algo: siempre falta por avanzar. El Estado no es perfecto y los problemas no desaparecen de un día para otro.
Pero también quiero decirles que el camino es el diálogo y la participación. Cuando la comunidad se organiza y exige con respeto, las instituciones responden mejor.
Seguiremos trabajando para que la presencia del Estado no sea solo administrativa, sino humana, cercana y comprometida con la realidad de cada territorio.
¿Qué se viene para el futuro de Karina Zárate?
La verdad es que después de un período tan intenso como ha sido liderar la Delegación Presidencial en la provincia del Huasco, lo primero que quiero es tomarme unos días de descanso.
Ha sido una etapa de mucho trabajo, de mucho despliegue en terreno y también de una gran responsabilidad.
Sin embargo, más allá de eso, mi compromiso con el territorio no cambia. Soy vallenarina, hija de esta provincia, y mi vocación siempre ha estado vinculada al trabajo social y al servicio público.
Durante muchos años, como trabajadora social, tuve la oportunidad de desempeñar distintos roles, especialmente en el trabajo comunitario y en la gestión municipal, lo que me permitió conocer profundamente la realidad de nuestras comunidades.
Esta experiencia liderando la provincia también me deja un aprendizaje muy valioso sobre las necesidades del territorio y sobre cómo el Estado puede responder mejor a ellas.Respecto a eventuales candidaturas o responsabilidades futuras, hoy no es algo que esté en mi prioridad inmediata. Mi foco sigue siendo aportar desde donde pueda al desarrollo de nuestra provincia. El futuro siempre se construye con trabajo y compromiso con la comunidad, y en eso siempre voy a estar disponible.
