
Sr Director:
Participamos en el XXII Congreso Internacional del Comercio Detallista de las Américas, realizado recientemente en Buenos Aires. Hay mucho que comentar, y lo haremos en otros artículos. Para hoy hemos seleccionado la Lección de Civismo que, al margen del Congreso, nos dio el pueblo argentino. El jueves 8 hubo en todo el país inmensas concentraciones con una participación estimada superior a setecientas mil personas. Las vimos en Buenos Aires y la televisión informó lo que paralelamente estaba ocurriendo en otras ciudades. Los manifestantes reclamaban exigiendo SEGURIDAD,TRABAJO, EQUIDAD, FIN A LA CORRUPCIÓN. Estuvimos en la ancha avenida en la que, a una distancia de cinco o seis cuadras, se encuentran la Casa Rosada y el Congreso…Miles de personas tocando todo tipo de artefactos que producían ruido. Gritos. Consignas. Canciones. Poderosos parlantes lanzando mensajes. Banderas argentinas…Banderas y banderitas..Miles también. Era una manifestación contra el Gobierno. Pero no vimos ni un solo cartel ofensivo a alguno de sus integrantes. El más grave decía “ Cristina, tu ineficiencia nos convoca “.
Dentro de esta muchedumbre … no lo podíamos creer… encontramos …escúchelo bien…sólo tres policías…Nada de escuadrones de seguridad, ni fuerzas especiales, ni gases , ni carros lanza agua. El comercio atendiendo normalmente en su interior y mesas en las veredas .Encontramos un pequeño grupo policial resguardando la residencia presidencial de Olivos que, naturalmente detuvo a quienes pretendieron ingresar. Ni una señal de violencia.
Recordamos lo visto en la Puerta del Sol y en la Plaza Mayor, en Madrid. Igualmente miles de personas y las fuerzas policiales, apoyadas en las paredes del contorno protegiendo la propiedad pública y privada, deteniendo, como en Olivos, sólo a quienes pretendían vulnerarlas. Oficina y comercio trabajando normalmente. La violencia y la destrucción son del todo excepcionales y, como apreciamos en Buenos Aires y Madrid, los propios manifestantes ayudan a impedirla.
Las interrogantes surgen.¿ Por qué reacciones tan distintas en Chile y en estos dos países, uno del viejo mundo, el otro del nuevo, éste de la misma edad que el nuestro ? Idiosincrasia me dijo alguien. Si esta explicación es valedera…y parece ser así en gran medida…¿qué han hecho los sucesivos gobiernos y parlamentos por modificarla?… ¿ Han escuchado oportunamente el clamor de la ciudadanía o han tramitado hasta que la desesperación la descontrole facilitando con ello la acción de violentistas que sólo participan para destruir y roba?… ¿ Qué han hecho las fuerzas policiales por anular las manifestaciones de violencia y destrucción cuyos autores , por otra parte, están perfectamente individualizados ? Fácil sería, con el impresionante contingente humano y equipamiento de represión de que dispone nuestra policía uniformada, sacarlos del escenario antes que inicien sus delictuales intervenciones.
Perdonen ustedes, pero nos asalta el pensamiento que esta idiosincrasia de la destrucción y la represión están fríamente calculadas para producir efectos sociales favorables a quienes detentan el poder y juegan a mantener la terrible inequidad existente en nuestro país.
Y frente a toda esta preocupante realidad, ¿ qué hacemos nosotros – cada uno – por solucionarla ?
Luis Hernán Pastén
Federación Regional Comercio Detallista y Turismo
Foto: Referencial
