La comunidad de La Arena, en Alto del Carmen, celebró la entrega oficial de las mejoras realizadas en su sede vecinal, en un nuevo avance del programa Mesas Territoriales, iniciativa que forma parte de la estrategia de inversión social de Barrick Chile en el territorio.
El proyecto fue desarrollado a partir de un trabajo conjunto entre la Junta de Vecinos, las vecinas y vecinos del sector, y la compañía, quienes definieron de manera colaborativa las prioridades para recuperar este espacio, considerado clave para la vida comunitaria.
Las obras contemplaron mejoras en infraestructura y equipamiento, lo que permitió habilitar nuevamente la sede vecinal como un lugar de encuentro, participación y desarrollo de actividades sociales.
Con esta renovación, el recinto retoma su función como punto central para la organización local, el fortalecimiento del tejido comunitario y la realización de iniciativas impulsadas por la propia comunidad.
La recuperación de este espacio representa, además, una señal concreta del valor que tiene la infraestructura comunitaria en sectores rurales, donde este tipo de recintos cumple un rol clave en la articulación social y en la vida cotidiana de las organizaciones territoriales.
Con esta obra, el programa Mesas Territoriales completa una etapa de implementación en Alto del Carmen, dejando no solo espacios recuperados, sino también capacidades instaladas y una metodología de trabajo basada en el diálogo, la participación y la corresponsabilidad.
Más que un cierre, este hito marca la consolidación de un proceso colaborativo que permitió identificar necesidades concretas, acordar prioridades y ejecutar acciones con impacto directo en la comunidad.
Desde esa perspectiva, la renovación de la sede vecinal de La Arena no solo mejora un espacio físico, sino que también refuerza un modelo de trabajo orientado a proyectar nuevas oportunidades de colaboración y desarrollo local compartido.
La iniciativa se inserta en la política de inversión social que Barrick Chile desarrolla en la comuna, con foco en proyectos que fortalezcan la organización comunitaria y mejoren espacios de uso colectivo.
En el caso de La Arena, la intervención permitió recuperar un punto de encuentro que hoy vuelve a estar disponible para actividades sociales, reuniones vecinales y procesos participativos, fortaleciendo así el capital social del territorio.
Con este avance, la comunidad y los actores involucrados cierran una etapa relevante del programa, dejando una base concreta para seguir construyendo iniciativas de desarrollo local con participación activa de las y los vecinos.
