El Embalse Santa Juana continúa aumentando su almacenamiento y durante la mañana del pasado martes 29 de septiembre de 2026 alcanzó un 99,2% de llenado, situándose muy próximo a su nivel máximo de referencia.
De acuerdo con los registros del sistema de monitoreo del embalse, a primera hora de dicha jornada la infraestructura alcanzaba una cota de 645,307 metros sobre el nivel del mar, con un volumen total de 164,621 millones de metros cúbicos y un volumen útil de 160,761 millones de metros cúbicos.
Con estas cifras, el embalse mantiene actualmente solo un 0,8% de resguardo, reflejando la importante recuperación experimentada durante los últimos meses por la principal obra de regulación de la cuenca del río Huasco.
Este escenario responde a los importantes aportes recibidos después de las precipitaciones registradas durante el invierno, a los caudales provenientes de las cabeceras de los ríos El Tránsito y El Carmen y al posterior proceso de escorrentía y deshielo que continúa aportando agua desde los sectores cordilleranos.
El Gerente General de la Junta de Vigilancia de la Cuenca del Río Huasco y sus Afluentes, ingeniero civil Víctor González Aravena, destacó la condición actual del sistema y señaló que existe un seguimiento permanente de su evolución. “Estamos frente a una condición hídrica extraordinariamente favorable para la cuenca del Huasco. Hoy el Embalse Santa Juana alcanza un 99,2% de llenado, por lo que estamos realizando un seguimiento permanente de los aportes y de su evolución operacional. Es importante transmitir tranquilidad a la comunidad: el embalse cuenta con infraestructura diseñada para manejar de manera segura los excedentes de agua cuando se alcanza su nivel máximo”, explicó. Desde el punto de vista operacional, alcanzar la capacidad máxima del Embalse Santa Juana no significa una falla ni un desborde de la presa. En caso de que continúen los aportes y el nivel alcance la cota correspondiente, los excedentes pueden comenzar a ser evacuados a través del vertedero de crecidas, estructura que forma parte del diseño de seguridad y de la operación normal del embalse. Por esta razón, resulta técnicamente más apropiado hablar de un inicio de vertimiento a través del vertedero y no de un “rebalse” de la presa. La Junta de Vigilancia mantiene el seguimiento de las variables asociadas al sistema, particularmente la evolución de la cota, los volúmenes almacenados, los caudales de entrada y las entregas aguas abajo, considerando además que durante esta época del año los aportes cordilleranos pueden continuar producto del proceso de deshielo. La situación adquiere especial relevancia para la provincia del Huasco, considerando que Santa Juana constituye la principal reserva estratégica de agua de la cuenca y cumple una función fundamental en la regulación y seguridad del abastecimiento para las distintas actividades productivas y usuarios del territorio.
Embalse Santa Juana alcanza nivel máximo tras años de riesgo de sequía
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