


Cuando nos preparamos para promocionar el desierto florido, hay detalles que se escapan y que terminan siendo un problema mayor, como lo es la capacidad de carga. No estamos preparados. Cientos de vehículos de todo el país y el extranjero recorren la zona buscando flores, pero qué pasa con las necesidades básicas tales como de ir la baño, alimentarse, cargar combustible. Carrizal vive un cambio que se nota en estas fechas, si bien es cierto aumentan las divisas, pero también aumenta la basura. El camping de Carrizal que debería estar habilitado para recibir a estos visitantes lleva meses deteriorado sin uso y sin un responsable directo de su mantención. Al no tener quien lo cuide, se ha convertido su estructura en leña para amenizar el asado, y los alrededores en baños al aire libre, junto a ello los perros que se pasean en busca de alimentos. La comunidad local hace el esfuerzo de limpiar sus playas recorriendo día a día recogiendo la basura , pero ¿Quién se hace responsable del camping?
Atte
Mirna Inostroza
Vallenar
