El 2018 fue un año de reconstrucción de las confianzas, con muchos problemas, pero también con diversos logros. El trabajo del Presidente Piñera permitió que Chile recuperara su capacidad de crecer, alentara las inversiones, comenzara a mejorar la productividad, la creación de empleos y los salarios; se hizo cargo de las urgencias, como ordenar la casa, y promover una migración ordenada, segura y regular; reivindicó el diálogo y los acuerdos llamando a grandes acuerdos nacionales, y puso los temas de importancia para la ciudadanía en el primer lugar de la agenda pública: la seguridad, el empleo, la salud, las pensiones, y la infancia, las mujeres y los adultos mayores, entre tantos otros. Gracias al aporte de todos, el Presidente Piñera ha puesto a Chile en marcha, después de tres años de estancamiento. Hoy, el 79% de los chilenos se sienten felices, la cifra más alta que se registra.
El año 2019 está lleno de desafíos. A las reformas impulsadas por el Presidente Piñera, y que están en el Congreso, como la modernización tributaria, y la que mejora las pensiones de todos – especialmente de las mujeres, los más vulnerables y la clase media –, se sumarán la reforma laboral y la reforma a la salud.
Así, ha recomenzado la gran misión de nuestra generación (iniciada en 2010), que es ser un país desarrollado y sin pobreza en 10 ó 12 años, con más oportunidades para todos, más justicia social y mejor calidad de vida. Ese desarrollo será integral, inclusivo y sustentable. En efecto, que promueva una mejor calidad de nuestra convivencia, de las instituciones y de nuestra democracia; que no deje a nadie atrás, y que tenga respeto por nuestro medio ambiente. Las tres herramientas de este trabajo serán crear muchos y buenos empleos, mejorar la calidad de la educación y fortalecer a la familia.
La unidad para enfrentar esta misión será la clave de la conquista. Juntos avanzaremos más rápido y más seguros a tiempos mejores. Si contamos con el apoyo de todos los sectores políticos, será un gran año para Chile.
Patricio Urquieta García
Gobernador del Huasco

Que lástima escuchar nuevamente estas palabras señor Gobernador, la verdad ya parece disco rayado, le hago una pregunta: Si son tan efectivos los logros de su gobierno, cómo ellos repercuten en la provincia que usted gobierna?. Su nombramiento en tan alto cargo, no significa llegar a las 08:00 calentar el asiento hasta las 17:00 con dos horas de siesta intermedia, no señor, usted es el encargado de materializar los supuestos logros del gobierno central en esta provincia. ¿en qué mundo vive? en Huasco tenemos la mayor cesantia del país, la delincuencia crece día a día, las bandas de narcotraficantes crecen descontroladas, ninguno de los proyectos económicos futuros avanzan. Por favor, una vez más le solicito que se ponga a trabajar, porque gobernar no es solo hacer discursos lindos, sino la concreción de las promesas de su gobierno de «tiempos mejores».
Recuerde que Cadem le puso un 4,3 a su gobierno y más parece la nota de un profesor amigo. ¿Cuánto sería la nota de su gestión?
Muy generosa la nota amigo Turres
cIERTAMENTE LA AUTORIDAD DEBE RESALTAR LOS LOGROS EN UN AÑO DE GOBIERNO Y QUIERO CON TODO RESPETO A QUIENES HACEN DE LA CRITICA , COMPARTIR ESTAS NOTAS QUE ENCONTRE OPORTUNAS EN LOS ARCHIVOS DE LA HISTORIA.
DEJA QUE PERROS NOS LADREN
La mayoría de expertos señalan que la primera constancia escrita de una expresión similar, y que podría haber dado origen a esta, fue obra del poeta alemán Johann Wolfgang von Goethe, quien en 1808 publicó el poema titulado ‘Ladran’ (Kläffer), el cual decía:
En busca de fortuna y de placeres
Más siempre atrás nos ladran,
Ladran con fuerza…
Quisieran los perros del potrero
Por siempre acompañarnos
Pero sus estridentes ladridos
Sólo son señal de que cabalgamos
Todo parece ser que fue de este poema de dónde sacó (casi un siglo después) Rubén Darío la inspiración para acuñar una expresión que solía decir cuando era criticado debido al mestizaje de su origen. Dicha expresión ya traía incorporado el nombre de Sancho, pero lo que no se sabe es porqué el poeta nicaragüense se la añadió: ‘Si los perros ladran, Sancho, es señal que cabalgamos’, cabe destacar que hubo incluso quien quiso atribuírsela a Miguel de Unamuno.
También se puede encontrar esta expresión proverbial en la forma de ‘Ladran, señal que cabalgamos’ o ‘Ladran, luego cabalgamos‘.
Alguna fuente indica que hay una un proverbio turco, más antiguo que el poema de Goethe (aunque no se indica de cuándo es) y que dice ‘Los perros ladran, pero la caravana avanza’