Una positiva resolución tuvo el conflicto que afectaba a la comunidad educativa del Liceo San Francisco de Vallenar, luego que la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) decidiera dejar sin efecto la medida que marginaba al establecimiento de la incorporación de nuevos beneficiarios al Programa de Servicios Médicos, iniciativa que entrega atención gratuita en oftalmología, otorrinolaringología y traumatología a estudiantes del sistema escolar.
La determinación original había generado preocupación entre apoderados, docentes y organizaciones vinculadas al sector educativo, debido al impacto que tendría en alumnos de alta vulnerabilidad social que dependen de estas prestaciones para acceder a diagnósticos, tratamientos y controles médicos que contribuyen directamente a su desarrollo y rendimiento académico.
La situación fue visibilizada inicialmente por la Federación de Instituciones de Educación Particular (FIDE) Atacama, entidad que alertó sobre los efectos que tendría la aplicación de nuevos criterios técnicos de priorización basados en el Índice de Vulnerabilidad Multidimensional (IVM) y requisitos de gratuidad. Desde la organización se argumentó que dichos parámetros no reflejaban adecuadamente la realidad socioeconómica del establecimiento, donde más del 80% de los estudiantes pertenece a familias vulnerables y es beneficiario de la Subvención Escolar Preferencial (SEP).
Frente a este escenario, se desplegó una intensa agenda de gestiones liderada por la seremi de Educación de Atacama, Yoris Rojas, junto al director del Liceo San Francisco, Franklin Rodríguez, quienes llevaron los antecedentes del caso a las instancias correspondientes, exponiendo la necesidad de resguardar un beneficio considerado fundamental para la comunidad escolar.
A este trabajo se sumó la acción de FIDE Atacama, encabezada por su presidente regional, Edgardo Araya, quien sostuvo diversas reuniones con autoridades educacionales y representantes parlamentarios para buscar alternativas que permitieran revertir la medida.
Entre las gestiones más relevantes destacó la reunión sostenida por Edgardo Araya junto al diputado Cristian Tapia con el subsecretario de Educación, Daniel Rodríguez, instancia en la que se expusieron los antecedentes del caso y se solicitó revisar los criterios aplicados para evitar que estudiantes vulnerables quedaran excluidos de las prestaciones médicas que entrega Junaeb.
Paralelamente, el diputado Juan Santana ofició a Junaeb y a la Dirección de Presupuestos para solicitar información detallada sobre los criterios utilizados en la decisión y explorar mecanismos que permitieran reconsiderar la situación del establecimiento. El parlamentario manifestó su preocupación por el impacto que la medida tendría en estudiantes de sectores vulnerables y planteó la necesidad de garantizar igualdad de oportunidades en el acceso a servicios de salud asociados al proceso educativo.
Las gestiones desarrolladas contaron además con el respaldo de autoridades ministeriales y un apoyo transversal de representantes de la región, generando una articulación institucional que permitió instalar el tema en la agenda pública y promover una revisión de los antecedentes por parte del nivel central.
A ello se sumó la activa cobertura realizada por los medios de comunicación locales, cuya labor permitió visibilizar la problemática, informar a la comunidad y mantener la atención sobre una situación que afectaba directamente a estudiantes de la provincia del Huasco.
Finalmente, Junaeb resolvió dejar sin efecto la medida que impedía la incorporación de nuevos beneficiarios del establecimiento al programa, decisión que fue ampliamente valorada por la comunidad educativa y por quienes participaron en las gestiones.
La resolución representa un importante avance para las familias del Liceo San Francisco y demuestra que el trabajo coordinado entre autoridades, organizaciones educativas, parlamentarios y medios de comunicación puede generar respuestas concretas frente a problemáticas que afectan a los estudiantes más vulnerables del territorio.
Con este resultado, se garantiza la continuidad de un programa que cumple un rol clave en la detección temprana y tratamiento de problemas de salud que pueden incidir directamente en el aprendizaje y la calidad de vida de niños, niñas y jóvenes de la provincia del Huasco.
